
Aquellos pitidos del arbitro señalando el final del partido de vuelta de la fase de ascenso, contra el Miguelturreño.... suponían el ascenso a 3ª División. La emoción incontenible, la fiesta de la afición, los abrazos...
Luis Carlos López, entrenador del equipo, me aportó muchísimo, siempre me habían dicho que ser segundo es complicado... puede ser muy complicado, pero lo más importante es el respeto y la amistad, de ahí siempre se pueden sacar lecciones inolvidables.